Cuando pensamos que nada nos va a sorprender, aparece algo nuevo o novedoso que nos descoloca. No porque sea mejor o peor, ni bueno ni malo. Tan solo nos sorprende por ser desconocido o ser algo diferente. La curiosidad nos lleva a adentrarnos en esa novedad para saber de qué va la historia y, una vez sabemos en qué consiste, puede que nos atrape, nos repela o nos deje indiferentes. Pero ha conseguido su objetivo inicial: captar la atención de las personas.
Algo así me ha sucedido con un concepto bastante reciente como es el de los viajes de autor. Siempre he escuchado eso de la música de autor, el cine de autor o la cocina de autor. Los viajes de autor son algo que se escapa… o no. Para las mentes inquietas y los que necesitan conocer mundo, seguro que este concepto no les resulta tan novedoso o impactante, pero lo cierto es que casi nadie busca “viajes de autor” para pasar sus vacaciones. Eso es así porque desconocen este tipo de viajes o se descubren de la forma equivocada en la que, según los que se dedican a ello, solo se ve el precio de un pack que consideran elevado.
Un viaje de autor es un circuito cultural de grupo reducido en el que se viaja con un experto en el destino del viaje, que puede ser un antropólogo, una etóloga, un periodista o una fotógrafa, además de un guía local. La salida de estos viajes es de fecha única y tiene unas plazas contadas. El itinerario del viaje se establece alrededor de un tema y no de una lista de capitales o lugares turísticos. La reserva no se realiza de forma online; se consulta, se inscribe la plaza y se realiza un pago escalonado hasta que llega el día de salir. La salida se confirma cuando se alcanza un mínimo de participantes.
Un viaje de autor y uno convencional
Nada como preguntar a un profesional. Nos vamos a Prime Expeditions, donde aseguran que los lugares son los que pasan por ti con sus viajes de autor de aventura y naturaleza y expediciones fotográficas únicas para los amantes de la vida salvaje, y descubrimos que los viajes de autor son aquellos creados por una o varias personas, para adentrarse de lleno en el destino que se visita y con la finalidad de vivir una experiencia única y auténtica.
Cada autor o autora de viajes suele ser experto en un lugar, actividad o experiencia, como puede ser el yoga y hacer viajes dedicados a esta actividad, la fotografía, la historia de un lugar o la aventura. Con una idea de viaje sencilla y humanizada, como mezclarse con las gentes, respetar la cultura y la naturaleza, explorar lugares remotos, probar sus comidas, practicar sus costumbres, vestir sus ropas o celebrar sus fiestas y tradiciones. En otras palabras, ir a un país o ciudad a vivir una experiencia única.
La gran diferencia entre un viaje de autor y uno convencional, como esos paquetes de ocho días que venden con todo tan organizado que no da tiempo de respirar o improvisar, es que los viajes convencionales te convierten en un turista. Un billete con patas que sigue indicaciones de otros. En un viaje de autor, la idea es sentirse como un auténtico viajero, sin diferenciarse de la gente local, sino formando parte de la experiencia y del lugar que se visita.
Cuando se visita un lugar, es importante ser consciente de dónde se está. No se puede pretender que los habitantes se adapten al viajero; el viajero se tiene que adaptar al lugar. Visitar un lugar y que el entorno se adapte a los turistas no es real; el viaje real, como señalan los que se encargan de los viajes de autor, es adaptarse a lo que se encuentra en el lugar de destino: comer su comida, respetar sus costumbres, hacer lo que hacen y sentarse alrededor del fuego a charlar con los habitantes si es lo que hacen cada noche.
En los viajes de autor, los organizadores o guías viajeros lo que pretenden es que los acompañantes disfruten de un viaje auténtico. La pregunta clave es: ¿para qué ir a un país diferente a hacer lo que ya se hace y no a ver cosas diferentes que no se hacen en tu país? Respuestas como decir que has estado en ese lugar no valen. La respuesta adecuada es vivir una experiencia única e inolvidable que proporcione orgullo y haga vibrar de emoción al recordarla y contarla.
Uno de los ingredientes fundamentales de este tipo de viajes, que hace que los viajes de autor enganchen y despierten el interés de las personas que acabarán realizando el viaje de autor, es la experiencia. Esa experiencia, esa historia del autor que se integra en el viaje que diseña y ese toque con el que el viaje se vuelve personal porque el autor, el guía, ya lo ha vivido en su propia piel. En ese momento deja de ser un viaje más de la lista y se convierte en un viaje único y excepcional.
Las vivencias reales de la persona que crea esos viajes son lo que convierte a los viajes de autor en algo especial. Cuando el autor invita a otras personas a unirse a la experiencia, la describe como la vivió, haciendo que las personas sientan interés y se apunten a la aventura.
Tipos de viaje y lo que incluye
Clasificar los viajes de autor puede resultar una tarea imposible. Más que nada porque los tipos que existen pueden ser tantos como los autores, ya que cada semana se puede producir una nueva idea de viaje, todos ellos diferentes entre sí. No obstante, vamos a aventurarnos y englobar todos los viajes de autor posibles que se pueden realizar en cuatro grandes grupos.
Viajes de autor por lugar o país. Aquellos en los que el autor se centra en mostrar rincones de un lugar concreto o un único país, como puede ser un viaje por Islandia o uno para descubrir todos los rincones de Burdeos.
Los viajes de autor por experiencia, en los que el autor enfoca el viaje en experiencias como la fotografía de animales salvajes, senderismo, viajes culturales, de arqueología, gastronómicos o de aventuras.
Un tercer grupo para los viajes de autor por deporte, en los que el autor o la autora del viaje se centra en un deporte que conoce bien y donde pueden entrar viajes como retiros de yoga, deportes extremos como la escalada, el trail running o el surf. Dentro de esta categoría se puede añadir el subgrupo de viaje por nivel, incluyendo principiantes, intermedios y avanzados, en función del grado de dificultad que proponga el autor a la hora de captar a un público con mayor o menor experiencia.
Por último, los viajes de autor por tipo de vehículo en el que se incluye todo aparato que se mueva sobre el suelo, el agua o el aire. Esto supone un amplio abanico de posibilidades: viajes por tierra con bici, quad, 4×4, moto de carretera, de trail, etc.; viajes por agua en moto de agua, lancha, kayak, etc.; y viajes por aire en avioneta, helicóptero, parapente, etc. Estos últimos suelen ser experiencias de corto tiempo, pero igualmente sorprendentes.
Por lo general, los autores de estos viajes suelen combinar dos categorías de estos grupos para diseñar los viajes de autor más fascinantes. Por ejemplo, un viaje que consista en una experiencia arqueológica en la que se descubran los lugares más relevantes de la antigua Roma, en la que se combine el grupo de lugares con el de la experiencia.
Este tipo de viajes incluye en sus precios los vuelos en línea regular con las tasas incluidas y los vuelos internos del país de destino si es necesario realizarlos. Casi todas las comidas, aunque es variable, ya que hay días con pensión completa y otros con desayuno más los almuerzos a lo largo del recorrido. También se incluyen las entradas del itinerario y el transporte privado para el grupo, no el compartido con otros circuitos. El guía local de habla española durante todo el recorrido y el seguro de asistencia y anulación junto al acompañamiento del experto con sus charlas y los encuentros con los especialistas locales cuando sea necesario para el viaje.
Lo que no suele incluirse en el precio son las bebidas de las comidas, las propinas, los gastos personales, los visados y las tasas que se pagan en destino. Además de que en algunos destinos es obligatorio ponerse alguna vacuna o tener un visado que no es opcional ni económico en tiempo, ya que requieren ser tramitados con antelación. Por lo que podemos decir que los viajes de autor no son precisamente económicos, aunque el coste es lo de menos cuando se trata de vivir una experiencia inolvidable y viajar como un auténtico viajero aventurero.
Aquellos que amen viajar no pueden dejar de contemplar esta opción de viaje y disfrutar de esta experiencia al menos una vez en su vida. Aunque, según dicen los que se dedican a ello, si pruebas la experiencia, repites.