Cómo elegir colegio

Estamos en verano, el curso escolar ha terminado y en septiembre comenzara el siguiente, el 2022-2023, en el que la mayoría de niños y niñas nacidas en 2019 empezarán su primer curso escolar en la etapa infantil así que ya me puedo imaginarlo nerviosos que están algunos de esos papis y mamis, sobre todo los primerizos.
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Estamos en verano, el curso escolar ha terminado y en septiembre comenzara el siguiente, el 2022-2023, en el que la mayoría de niños y niñas nacidas en 2019 empezarán su primer curso escolar en la etapa infantil así que ya me puedo imaginarlo nerviosos que están algunos de esos papis y mamis, sobre todo los primerizos.

Y es que elegir el mejor colegio para tu hijo o hija es una de las cosas que más preocupan a los padres de hoy en día. Antes, aunque tenía importancia, ni había tantas posibilidades ni se preocupaban tanto las familias pero ahora, dentro de lo que cada uno necesita o desea, las posibilidades son abrumadoras, tanto en públicos como privados.

Por eso, hoy os traemos algunos consejos e ideas que pueden ser de utilidad.

A tener en cuenta

Lo primero que tenemos que saber antes de elegir colegio para nuestros hijos es si queremos una educación pública, privada, concertada o libre. De este modo podremos afinar más la búsqueda y centrarnos sólo en los centros del tipo de enseñanza elegida.

Los centros públicos están gestionados por la Administración por lo que nos garantizamos la gratuidad de los servicios. Cada Comunidad Autónoma fija sus propios criterios de admisión de alumnos y en función de las plazas ofertadas puede ser más o menos sencillo entrar.

Los colegios concertados son centros privados que disfrutan de subvenciones públicas para la educación del segundo ciclo de Educación Infantil, la Educación Primaria y la ESO, siendo el resto de etapas de carácter privado.

En caso de elegir esta opción, es importante que la familia tenga claro qué costes extras derivados de servicios ajenos a la enseñanza son los que hay que pagar, teniendo en cuenta, además, que la Ley establece el carácter voluntario de esta cuota.

En los colegios privados la financiación depende enteramente de las familias y el centro tiene libertad para establecer sus propias normas de admisión de alumnos.

Y ya por último, también tenemos la opción de matricular a nuestros hijos en una escuela libre o de enseñaza alternativa, tales como escuelas Waldorf o Montessori, por ejemplo. Este tipo de escuelas tienen una forma de trabajar específica y un modelo educativo propio.

Una vez centrado el tipo de enseñanza que queremos para nuestros hijos lo siguiente que debemos tener en cuenta es el proyecto educativo que sigue el centro, y si bien es algo que suele venir en la web de todos los colegios y lo primero que explican en las reuniones generales, hay ciertos aspectos que recomiendo preguntar si no se informa de ello. Por ejemplo:

  • ¿Se trabaja con fichas?
  • ¿Se hace trabajo cooperativo?
  • ¿Se trabaja por rincones o proyectos?
  • ¿Cuál es el método principal de enseñanza y qué otros métodos alternativos lo apoyan?
  • ¿Se respetan los ritmos de los alumnos?
  • ¿Se enseña con o sin libros?
  • ¿Cómo son las evaluaciones y cada cuánto tiempo se hacen?
  • ¿Qué papel tienen las nuevas tecnologías en la enseñaza de los alumnos?
  • ¿Cómo se organizan las aulas? ¿Cómo se dispone a los alumnos dentro de las aulas?
  • ¿Qué tipo de excursiones realiza el centro y cada cuánto tiempo se hacen? (son de carácter cultural, lúdicas, actividades fuera o dentro del centro, charlas educativas…)…

En este sentido, cabe destacar que desde este 2022 Educación ha lanzado un plan de formación para los profesores  con el fin de que cambien el modelo de enseñanza para ir hacia un modelo donde se trabaje con los alumnos por proyectos aunque hay escuelas, como Madre de Dios Ikastetxea, donde este modelo lleva implantado varios años.

Por otro lado, también conviene saber si se sigue la misma línea a la hora de enseñar en Educación Infantil y en los primeros cursos de Educación Primaria, ya que en ocasiones el cambio es demasiado brusco para los alumnos y a algunos niños les cuesta adaptarse.

Otros aspecto que debemos considerar es si el colegio tiene puntos fuertes en los que destaque. Por ejemplo, hay centros que se caracterizan por la importancia que dan al deporte y a la formación de sus alumnos en diversas prácticas deportivas. Otros destacan por la involucración en proyectos relacionados con la música, la oratoria, la literatura, las artes…

Y ya por último, pero no por ello menos importante, es bueno conocer la política del centro en materia de deberes. ¿Deberes sí o no? ¿Cuántos y cómo? Puede que si nuestro hijo tiene tres años y va a comenzar el colegio por primera vez no sea un tema que a priori nos interese, pero el tiempo pasa y cuando queramos darnos cuenta ya habrá iniciado un nuevo ciclo académico y el tema de los «deberes» adquirirá especial relevancia.