Todos los detalles para una casa de campo

A todos nos gusta tener una casa de campo. Pero no la típica, esa que todo vale y que se convierte en un almacén de lo que no queremos en la ciudad. En mi caso, mi segunda vivienda en el pueblo es mi capricho, es el lugar donde me evado de todo. Donde me gustaría pasar el resto de mi vida y donde me gustaría que mis nietos disfrutaran del aire puro del campo.
COMPARTE

A todos nos gusta tener una casa de campo. Pero no la típica, esa que todo vale y que se convierte en un almacén de lo que no queremos en la ciudad. En mi caso, mi segunda vivienda en el pueblo es mi capricho, es el lugar donde me evado de todo. Donde me gustaría pasar el resto de mi vida y donde me gustaría que mis nietos disfrutaran del aire puro del campo.

Eso sí, creo que para tener una casa de campo hay que tener muy buen gusto y elegancia. De verdad, y perdonad que insista, pero no me gustan esas casas que se convierten en almacenes o que parecen mansiones para celebrar despedidas de soltero. En mi caso, os voy a contar los detalles que han hecho de mi casa de campo uno de los lugares con más elegancia y estilo.

Plantas

Soy una amante de las plantas, por eso en mi casa nunca pueden faltar. Son esos elementos que dan un toque de color y sofisticación a tu hogar. Eso sí, tienes que tener mucho cuidado de que estén perfectamente cuidadas, que no tengan humedad ni los famosos bichos que luego se propagan por toda la casa.

Juega con la luz

En mi opinión la luz es vida y por eso, en una casa de campo no puede faltar. Y es que estamos hartos de los edificios monstruosos que no nos dejan ver los rayos de sol en la ciudad. De esta manera, la iluminación es fundamental en todas las casas, y en las de campo, son una obligación. Si tienes la suerte de disponer de luz natural en tu hogar explótala al máximo. Si tienes que recurrir a puntos de iluminación artificiales busca los ambientes cálidos y acogedores. Así que no dudes en abrir ventanas para dar la bienvenida a nuestro querido sol.

Los detalles

Dicen que los detalles son los que marcan la diferencia. Y en este caso en una casa de pueblo así es. Muchos amigos que vienen de visita me comentan que tengo mucho gusto a la hora de decorar. Por ese motivo tienes que cuidar los detalles. Por ejemplo, me gusta adornar las paredes, poner objetos de decoración en las mesas y añadir cojines a mis sofás. La intención es que pongamos elementos que definan nuestra personalidad. En mi caso, no pueden faltar un cuadro con la playa de Donosti, mi lugar favorito, pero también tengo objetos de otras culturas. Como te digo, la intención es tener elementos que reflejen nuestra personalidad.

Materiales de calidad

Por supuesto una casa de calidad la hacemos con materiales de calidad. Y para mí un detalle que no puede faltar en las casas de campo son elementos tradicionales como la cerámica. En mi caso me gusta mucho trastear en Cerámica para Arquitectura porque siempre encuentro algún detalle  perfecto para mi hogar. Por ejemplo hablo de celosías de cerámica, que son piezas emblemáticas  y que sirven para dejar penetrar el aire en el espacio, son las funciones más apreciadas por proyectistas a la hora de utilizar este producto. Aunque la joya de la corona es una especia de salón que tengo alicatado con azulejos clásicos y que es donde tomamos el apetitivo mientas vemos todo el campo desde una ventana grande. Sin duda, son detalles que hacen que tengamos mucha elegancia.

El orden

Y por supuesto, como te decía al comienzo de este artículo, el orden es primordial. Quizás podemos pensar que una casa de pueblo o de campo es el lugar perfecto para ir dejando todos los tratos que ya no nos caben en la casa de la ciudad. Por ejemplo, si cambiamos una cama, pues llevamos la antigua al pueblo. Pues no, el orden es esencial. Si queremos tener elegancia, hay que mantener todo ordenado. Si pones cajas de ordenación, baúles u otros elementos, te harán la vida más fácil y vamos a conseguir llenar la casa de armonía y orden. Hay que saber usar los espacios con inteligencia y no acumular las cosas.

Estos son para mí los principales conejos para tener una casa de campo con un toque de elegancia y de estilo que se convierta en la madre de todas las envidias. Y como último consejo, el más importante, de nada sirve tener esta casa si luego no la sabemos disfrutar. Tengamos siempre una actitud positiva, una sonrisa en la cara y ganas de disfrutar de la vida junto a los que nos quieren.