Sirve el vino en tu restaurante como un profesional

Si tienes un restaurante o negocio de hostelería sabrás que a los amantes del vino hay que servirles la copa de manera correcta. Y es que puede parecer sencillo, pero servir una copa de vino tiene un protocolo que hay que conocer. Por eso, en este artículo te vamos a explicar paso a paso cómo servir vino como un profesional para que puedas aplicarlo en tu trabajo si eres un profesional de la restauración y la hostelería.
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Si tienes un restaurante o negocio de hostelería sabrás que a los amantes del vino hay que servirles la copa de manera correcta. Y es que puede parecer sencillo, pero servir una copa de vino tiene un protocolo que hay que conocer. Por eso, en este artículo te vamos a explicar paso a paso cómo servir vino como un profesional para que puedas aplicarlo en tu trabajo si eres un profesional de la restauración y la hostelería.

Cuenta con una variada bodega

Si quieres destacar en tu restaurante como un establecimiento donde degustar buenos vinos debes contar con una variada bodega. En tu vinoteca debes contar con diferentes tipos de vino, botellas de distintas añadas y de variadas regiones o países. Así podrás satisfacer las necesidades de tus comensales o invitarles a probar buenos caldos.

Maridaje y cuerpo

En el mundo del vino hay algunas reglas que indican qué tipo de vino es mejor beber para cada plato. Estas reglas son el maridaje y el cuerpo. El maridaje lo marcan los sabores y aromas que combinan mejor con los alimentos.

Mientras que la regla del cuerpo es mucho más sencilla de comprender, ya que no suele variar. Esta regla dice que el vino se debe servir en orden de caldo más ligero hasta el que tenga más cuerpo. Por ejemplo, en una comida se puede comenzar por un vino blanco, continuar con un rosado y después culminar con un tinto.

Escoge la copa adecuada

Para servir el vino como un profesional tendrás que escoger la copa adecuada para cada tipo. Por ejemplo, para los vinos tintos se recomiendan copas anchas y amplias que permitan una correcta oxigenación. Mientras que las copas de vinos blancos se recomiendan que sean más pequeñas o estrechas para apreciar mejor su frescura.

Pero además de eso hay algunas cuestiones que debe cumplir cualquier copa de vino. “Las copas deben ser de cristal y totalmente incoloras para poder apreciar la textura y los matices del vino”, explican desde esta tienda online de suministros para hostelería, Giona Company, tienda online de suministros para hostelería como copas de vino o vinotecas.

Sirve en la temperatura correcta

Por supuesto, es fundamental servir el vino a una temperatura adecuada. Cada tipo de vino suele tener una temperatura recomendada y se suele indicar en la etiqueta de la propia botella, aunque por normas generales las temperaturas idóneas son las siguientes.

  • Vinos blancos jóvenes, finos y manzanillas: entre 7 y 10 grados centígrados.
  • Vinos blancos de crianza: de 9 a 12 grados.
  • Vinos rosados y claretes: entre 10 y 12 grados.
  • Cavas y espumosos: este tipo se debe servir bien frío, de 6 a 8 grados.
  • Vinos tintos jóvenes: entre 15 y 16 grados.
  • Vinos tintos de crianza: de 16 a 17 grados.
  • Vinos tintos reserva y gran reserva: entre 17 y 18 grados.
  • Vinos dulces: entre 7 y 9 grados.

Y si quieres servir el vino como un profesional tendrás que intentar cumplir estas temperaturas, ya que así los comensales podrán degustar como se merece de los caldos y apreciar mejor todos sus aromas y sabores en boca.

Descorcha la botella

Otro paso de vital importancia a la hora de servir una copa de vino es descorchar la botella. Y es que aunque si todos los pasos o consejos anteriores se han cumplido pero no se quita bien el corcho no han servido para nada. Y es que si el corcho se rompe se estropeará el caldo y tendrás que abrir una nueva botella.

Sobre esta cuestión la técnica es importante, pero también es fundamental contar con un sacacorchos de calidad. Así que en este utensilio no escatimes en gastos.

Sirve el vino

Por último, el paso final es servir el propio vino. Lo mejor es dejar probar el caldo a uno de los comensales. Si da el aprobado podrás servir al resto de personas. Para servir el vino debes intentar llenar la copa con la cantidad adecuada, ya que cada tipo de vino se debe servir hasta cierto punto de la copa.

Por ejemplo, en el caso de los vinos secos tan sólo se debe echar un poco, aproximadamente un tercio de la copa. Mientras que el Oporto se debe servir hasta la mitad y los espumosos prácticamente se debe llenar la copa por completo salvo el grosor de un dedo aproximadamente.

Esperamos que tras la lectura de este artículo puedas servir vino en tu restaurante como un auténtico profesional y puedas satisfacer las expectativas de los amantes del vino más exigentes.